La encriptación asimétrica, un sistema de cifrado que usa dos claves diferentes para proteger información. También conocida como criptografía de clave pública, es lo que hace posible que envíes Bitcoin sin que nadie más pueda robarlo. A diferencia del cifrado tradicional, donde una sola clave cifra y descifra, aquí tienes dos: una que compartes con todos (la pública) y otra que guardas en secreto (la privada). Si no entiendes esto, no sabes cómo realmente funciona tu billetera.
La clave pública, la dirección que usas para recibir criptomonedas es como tu correo electrónico: cualquiera puede enviarte algo, pero nadie puede abrir lo que recibes sin la clave privada. Tu clave privada, el código secreto que solo tú posees y que autoriza cada transacción es como la contraseña de tu cuenta bancaria… pero peor: si la pierdes, no hay soporte técnico que te la recupere. Y si alguien la roba, tu dinero se va para siempre. Esa es la razón por la que las firmas digitales, pruebas criptográficas que demuestran que tú autorizaste una transacción sin revelar tu clave privada son tan cruciales. Cada vez que envías ETH o BTC, tu billetera crea una firma única con tu clave privada. La red verifica que esa firma coincida con tu clave pública… y solo entonces acepta la transacción.
Todo esto no es teoría. Es lo que hace posible que el árbol de Merkle verifique miles de transacciones en segundos, que IPFS asegure que tus NFTs no desaparezcan, y que intercambios como B2BX puedan garantizar seguridad con seguro de un millón de euros. Sin encriptación asimétrica, los airdrops de Midnight o el staking de BBTC serían imposibles. No hay blockchain seguro sin ella. Y si alguien te dice que puede "hackear" tu billetera, lo único que puede hacer es intentar adivinar tu clave privada… y eso tomaría más tiempo que la edad del universo.
Lo que encontrarás aquí no son artículos abstractos. Son guías reales que explican cómo funcionan las firmas digitales en la práctica, cómo las funciones hash protegen las transacciones, y por qué proyectos como Beethoven X o LFJ dependen de esta tecnología para funcionar. También verás cómo estafas como el airdrop de CPR Cipher o el de FAN8 intentan aprovechar la confusión sobre estos conceptos. Si quieres entender por qué algunas criptomonedas son seguras y otras son pura lotería, empieza por entender esto: tu dinero no está en la blockchain. Está protegido por una clave que solo tú tienes. Y esa clave solo funciona porque existe la encriptación asimétrica.
La encriptación simétrica y asimétrica son pilares de la seguridad en criptomonedas. AES-256 protege datos rápidamente, mientras ECDSA garantiza autenticidad. Juntas, forman el sistema que hace posible el funcionamiento seguro de blockchain.
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