En Estados Unidos, el país con el mercado de criptomonedas más grande del mundo, donde las regulaciones varían entre estados y el IRS trata las criptomonedas como propiedad, no como moneda. También conocido como EE.UU., es el epicentro de exchanges como Coinbase y Binance US, pero también de las leyes más estrictas sobre impuestos y reportes fiscales. No es un lugar donde puedes ignorar tus operaciones con Bitcoin o Ethereum: el gobierno te sigue, te exige declarar y te pone multas si no lo haces.
El impuesto sobre criptomonedas, un concepto que muchos confunden con un impuesto solo al beneficio, pero que en realidad aplica a cada intercambio, venta, uso para comprar algo o incluso recibir un airdrop. También conocido como tributación cripto, es gestionado por el IRS como si fueran acciones: cada transacción genera una ganancia o pérdida de capital. Si vendes Bitcoin por USD, compras algo con ETH, o recibes tokens de un airdrop, eso es un evento imponible. No hay excepciones. Y si piensas que mudarte a otro país te salva, hay reglas específicas para residentes y no residentes que te pueden pillar si no lo haces bien.
La regulación cripto, un caos entre agencias: la SEC persigue proyectos como Ripple, la CFTC mira los futuros, y el Tesoro controla las transacciones transfronterizas. También conocido como marco legal cripto, no existe una ley única: cada estado tiene su propia visión, y el Congreso lleva años sin decidir qué hacer. Por eso, proyectos como BounceBit o Centrifuge pueden operar legalmente en EE.UU. mientras otros, como algunos airdrops de CoinMarketCap, son considerados sospechosos o incluso fraudulentos. La diferencia entre un proyecto legítimo y una estafa a veces está en si tiene licencia para operar aquí o no.
Y aunque muchos piensan que EE.UU. es un paraíso para el DeFi, la realidad es que los protocolos que no cumplen con KYC/AML o que no tienen licencia de servicios financieros son bloqueados. Las plataformas como Binance US tienen que recortar funciones, y los airdrops que funcionan en Europa o Asia a menudo no están disponibles aquí. Incluso el uso de Bitcoin como moneda legal, como en El Salvador, es algo que EE.UU. rechaza abiertamente. Aquí, Bitcoin es un activo, no una moneda. Y si intentas transferirlo desde China o usarlo en mercados negros, el gobierno lo ve como un riesgo de lavado, no como una libertad financiera.
Lo que encontrarás aquí no son teorías. Son casos reales: cómo se declaran los airdrops de SHARDS o BBTC, por qué el airdrop de 2CRZ fue un desastre, y por qué proyectos como Dayhub o Lil Brett no tienen futuro en EE.UU. porque nadie los registra. Aquí no se trata de si una criptomoneda es buena o mala, sino de si puede sobrevivir bajo la mirada del IRS, la SEC y los bancos. Si estás en EE.UU., lo que haces con tus cripto no es privado. Y si no lo sabes, te está costando dinero.
Algunos países persiguen a usuarios de criptomonedas con penas de prisión, otros los gravan con impuestos del 30%. Descubre dónde es más peligroso usar cripto y dónde aún puedes hacerlo con seguridad.
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