Clasificador de Tokens: ¿Es un Token de Utilidad o de Seguridad?
¿Qué es este clasificador?
Este clasificador te ayuda a determinar si un token es más probable que sea clasificado como token de utilidad o token de seguridad según el Test de Howey y las regulaciones financieras. Simplemente responde las preguntas clave y obtén una evaluación basada en las normas legales actuales.
El Test de Howey (clave para la clasificación):
Un token se clasifica como seguridad si:
- Se invierte dinero en un proyecto común
- El inversor espera ganancias derivadas del esfuerzo de otros
- La expectativa de ganancia depende del esfuerzo del promotor
Si una o más de estas condiciones se cumplen, el token probablemente sea clasificado como token de seguridad y estará sujeto a regulaciones financieras.
Clasificación del Token
Consejos importantes:
• Los tokens clasificados como seguridad están sujetos a regulaciones financieras estrictas • Los tokens de seguridad requieren cumplir con normativas como la SEC en EE.UU. • Los tokens de utilidad suelen ser más fáciles de lanzar pero sin respaldo legal • Invertir en tokens clasificados incorrectamente puede ser ilegal
¿Alguna vez te has preguntado por qué algunos tokens de criptomonedas te dan acceso a una app, mientras que otros te hacen dueño de una parte de algo real? La diferencia no es solo técnica: es legal, financiera y, en muchos casos, vital para tu inversión. En el mundo de la blockchain, los tokens de utilidad y los tokens de seguridad son dos mundos distintos, con reglas, riesgos y recompensas completamente diferentes.
¿Qué son los tokens de utilidad?
Los tokens de utilidad son como vales o cupones digitales. No te dan propiedad ni derechos financieros. Simplemente te permiten usar un servicio dentro de una plataforma blockchain. Por ejemplo, si compras el token FIL de Filecoin, no estás invirtiendo en una empresa. Estás comprando espacio de almacenamiento en su red descentralizada. Cuantos más FIL tengas, más capacidad puedes alquilar. No recibes dividendos. No tienes voto en la empresa. Solo puedes usarlo para lo que fue diseñado: acceder a una función específica.
La mayoría de los tokens de utilidad siguen el estándar ERC-20 en Ethereum, que es simple, fácil de implementar y barato. Muchos proyectos lanzaron tokens de este tipo durante el auge de las ICO entre 2017 y 2018. Proyectos como IX Swap usan su token IXS para ofrecer descuentos en comisiones o votar en decisiones de la plataforma. Pero no es propiedad. No es una acción. Es un acceso.
Estos tokens son populares porque son fáciles de crear. Un equipo puede lanzar uno en 4 a 6 semanas, con un costo entre $50,000 y $150,000. No necesitan abogados de valores, ni sistemas de verificación de inversores. Solo un contrato inteligente y un sitio web. Pero eso también es su debilidad: muchos proyectos los usan como disfraz para vender acciones sin regulación. Y cuando el servicio falla, el token pierde valor. El token Steem, por ejemplo, cayó un 92% en 2020 tras conflictos de gobernanza. Sin activos reales detrás, su valor depende solo de la confianza en la plataforma.
¿Qué son los tokens de seguridad?
Los tokens de seguridad son la versión digital de una acción, un bono o una participación en una propiedad. Si compras un token de seguridad de un fondo inmobiliario, eres dueño de una fracción de ese edificio. Si compras uno de una empresa privada, tienes derecho a dividendos, a voto o a una parte de las ganancias. Son exactamente lo mismo que las acciones tradicionales… pero en blockchain.
Estos tokens están regulados. En Estados Unidos, la SEC los clasifica usando el Howey Test, un criterio legal creado en 1946. Si el token implica invertir dinero en un proyecto común con la expectativa de ganancias derivadas del esfuerzo de otros, entonces es un valor. Y eso significa que debe cumplir con leyes de valores: registro, divulgación, límites a quién puede comprarlo, y más.
Técnicamente, los tokens de seguridad son más complejos. Usan estándares como ERC-1400 o ST-20, que incluyen reglas dentro del código: solo puedes transferirlo si eres un inversor acreditado (con ingresos anuales de al menos $200,000 o patrimonio neto de $1 millón), no puedes venderlo a personas de ciertos países, y el sistema puede pagar dividendos automáticamente. Plataformas como InvestaX, aprobada por la autoridad financiera de Singapur, usan tres capas de cumplimiento: verificación de identidad, restricciones geográficas y reportes automáticos a reguladores.
El costo de lanzar un token de seguridad es mucho mayor: entre $500,000 y $2 millones, y lleva de 6 a 12 meses. Necesitas abogados, contadores, sistemas de KYC/AML, y cumplir con regulaciones como la SEC Regulation D o A+. Pero a cambio, tienes algo que no tienen los tokens de utilidad: respaldo real. El token de LABS Group, por ejemplo, reparte ingresos de alquiler de propiedades cada trimestre. Los inversores saben exactamente de dónde viene su ganancia.
Regulación: el gran diferenciador
La diferencia más importante entre ambos no es técnica: es legal. En 2023, la SEC tomó 47 acciones contra proyectos que vendían tokens de seguridad como si fueran de utilidad. En total, más del 98% de los tokens que se presentaban como "de utilidad" fueron reclasificados como valores. Eso significa que si compraste uno de esos y la SEC lo descubre, tu inversión podría ser ilegal, y el proyecto podría ser multado con millones.
En Estados Unidos, la línea es muy clara: si el token promete ganancias, es un valor. En Suiza, la FINMA permite una clasificación más flexible, llamada "token de activo". En la Unión Europea, la nueva ley MiCA, vigente desde diciembre de 2024, establece una definición oficial: los tokens de utilidad no pueden ofrecer derechos de propiedad ni rendimientos. Los tokens de seguridad deben pasar por una autorización financiera.
Esto ha creado una brecha entre el mercado de consumo y el de instituciones. Los tokens de utilidad son populares entre usuarios comunes, pero los tokens de seguridad son los que atraen a fondos como BlackRock y Franklin Templeton. Ambos lanzaron fondos tokenizados en 2022 y 2023, gestionando más de $550 millones juntos. No están comprando ETH o SOL. Están comprando activos reales en blockchain.
Desempeño y liquidez: ¿cuál es más estable?
Los tokens de utilidad son volátiles. En promedio, fluctúan un 12.7% al día. Eso atrae a especuladores, pero asusta a inversores serios. Muchos de estos tokens no tienen valor intrínseco. Su precio sube por hype, baja cuando el proyecto se apaga. En Reddit, el 27.6% de los comentarios sobre tokens de utilidad mencionan "falta de valor fundamental".
Los tokens de seguridad, en cambio, son más estables. Su volatilidad promedio es de solo un 3.9% diario. No suben por memes. Suben porque el activo que representan (una propiedad, un préstamo, una empresa) gana valor. Pero tienen un problema: son poco líquidos. En promedio, se negocian solo $4.2 millones por día por token. En comparación, los tokens de utilidad negocian $18.7 millones diarios. La razón: solo pueden comprarse por inversores acreditados, y no hay muchas plataformas que los ofrezcan.
La satisfacción de los usuarios refleja esto. En Trustpilot, las plataformas de tokens de seguridad tienen una calificación promedio de 4.3/5, gracias a la transparencia de los dividendos. Las de tokens de utilidad están en 3.1/5, porque los usuarios sienten que están comprando esperanzas, no activos.
¿Cuál deberías elegir?
Si eres un usuario común que quiere usar una app descentralizada, un token de utilidad puede ser útil. Si quieres tener acceso a un servicio exclusivo, y entiendes que podría perder valor, está bien. Pero no lo trates como una inversión.
Si eres un inversor con capital, y buscas exposición a activos reales -como bienes raíces, bonos o empresas privadas- entonces los tokens de seguridad son la opción más inteligente. Son más regulados, más transparentes, y tienen respaldo físico. Pero debes cumplir con los requisitos de inversor acreditado. No puedes comprarlos si no tienes el patrimonio o ingresos necesarios.
La tendencia es clara: el mercado de tokens de utilidad está saturado. La mayoría de los proyectos nuevos que no tienen un modelo real de negocio ya no atraen fondos. En cambio, los tokens de seguridad están creciendo a una tasa anual del 47% desde 2020. En 2023, su capitalización de mercado superó los $5,200 millones. Y se espera que representen el 89% de las inversiones institucionales en activos digitales para 2027.
El futuro: ¿se fundirán?
Algunos expertos dicen que la distinción entre ambos tipos está quedando obsoleta. El token UNI de Uniswap, por ejemplo, da derechos de gobernanza, pero no dividendos. ¿Es un token de utilidad o de seguridad? La ley aún no lo ha definido claramente. Plataformas como TokenSoft ya están creando tokens híbridos: funcionan como utilidad para usuarios normales, pero se convierten en tokens de seguridad si el comprador es acreditado.
El futuro no es una guerra entre ambos. Es una evolución. Los tokens de utilidad seguirán siendo populares para aplicaciones de consumo: juegos, redes sociales, servicios descentralizados. Pero el valor real, el que mueve dinero institucional, el que cambiará la forma en que se negocian activos en el mundo, está en los tokens de seguridad. Porque no son solo código. Son contratos legales, respaldados por activos reales, y ejecutados por tecnología blockchain.
Si quieres entender el verdadero poder de la blockchain, no mires solo los tokens que suben rápido. Mira los que están cambiando el sistema financiero desde adentro. Eso es lo que viene.
¿Puedo comprar tokens de seguridad si no soy inversor acreditado?
En la mayoría de los países, no. Los tokens de seguridad están diseñados para inversores acreditados, que cumplen con requisitos de ingresos o patrimonio neto, como los establecidos por la SEC en EE.UU. (mínimo $200,000 de ingresos anuales o $1 millón de patrimonio neto). Algunas plataformas ofrecen versiones limitadas bajo regulaciones como la Regulation A+, que permiten inversiones menores, pero aún así con restricciones. No existen formas legales de saltarse estos requisitos.
¿Por qué algunos proyectos dicen que sus tokens son de utilidad cuando en realidad son de seguridad?
Muchos proyectos lo hacen para evitar los costos y la burocracia de las regulaciones de valores. Es un riesgo alto: la SEC y otras autoridades han multado a proyectos por más de $1,200 millones por clasificar mal tokens de seguridad como de utilidad. Si un token promete ganancias, recompensas o participación en beneficios, es un valor, independientemente de cómo lo llamen. La ley se basa en la realidad, no en el nombre.
¿Los tokens de utilidad pueden convertirse en tokens de seguridad?
Sí, y esto ha pasado muchas veces. Si un proyecto que lanzó un token de utilidad empieza a promoverlo como una inversión, o si comienza a repartir ganancias, la SEC puede reclassificarlo como un valor. El caso de Ripple con XRP es un ejemplo: la SEC argumentó que los tokens vendidos a inversores eran valores, aunque se usaran para transacciones en la red. La clasificación no es fija: depende del uso y las promesas hechas.
¿Qué pasa si compro un token de seguridad en otro país?
Depende de tu país y del país donde se emitió el token. Si vives en España y compras un token de seguridad emitido en EE.UU., debes cumplir con las leyes de ambos. La SEC puede perseguirte si el token no está registrado, incluso si lo compraste desde fuera de EE.UU. Algunos países como Suiza o Singapur tienen marcos más claros, pero en la UE, la regulación MiCA exige que todos los tokens de seguridad cumplan con las normas financieras europeas, sin importar dónde se emitan.
¿Es más seguro invertir en tokens de seguridad que en tokens de utilidad?
En términos de protección legal y transparencia, sí. Los tokens de seguridad están sujetos a auditorías, divulgación de información y regulaciones que protegen a los inversores. Los tokens de utilidad no tienen ese respaldo. Pero eso no significa que sean libres de riesgo. Un token de seguridad puede representar un activo que pierde valor (como una propiedad en una zona en declive). La seguridad viene de la regulación, no de la rentabilidad. Siempre investiga el activo detrás del token.
Oscar Vallejo
diciembre 14, 2025 AT 22:00¡Oye, esto es como comprar un boleto para una atracción que puede cerrar mañana! 🎢 Los tokens de utilidad son el café de moda: todos los días sale uno nuevo, todos dicen que es la mejor mezcla, pero al final, te quedas con el sabor amargo de la desilusión. Yo compré uno que prometía acceso a una red de almacenamiento... y ahora ni siquiera carga la página. ¡Cero valor real! ¿Y la regulación? Ni en los sueños. ¡Esto es el salvaje oeste, pero con contratos inteligentes!
Karen Aguilar
diciembre 16, 2025 AT 08:59Me encanta cómo explicaste esto, realmente me ayudó a entender la diferencia. Yo pensaba que todos los tokens eran como criptomonedas normales, pero ahora veo que algunos son como llaves y otros como acciones. Me da un poco de miedo invertir en algo que no sé bien qué es... pero al menos ya no estoy perdida. Gracias por hacerlo tan claro.
Jhonatan Tomas Segil
diciembre 16, 2025 AT 20:15¿Tokens de seguridad? Jajaja. Claro, como si la SEC fuera una institución moral. ¡Qué risa! Todo esto es un show de marionetas. La SEC, la FINMA, MiCA... todos son parte del mismo sistema que quiere controlar la descentralización. Los tokens de utilidad son la verdadera revolución: libertad, sin permisos, sin burócratas. Los de seguridad? Son acciones 2.0... con más impuestos y menos libertad. Si quieres ser esclavo del sistema, adelante. Yo prefiero el caos controlado de la blockchain real.
Antonio Alarcon
diciembre 17, 2025 AT 19:16El artículo es... adecuado. Pero lamentablemente, carece de profundidad técnica. Por ejemplo, no se menciona la diferencia entre ERC-1400 y ERC-721 en el contexto de fractional ownership, ni se explora el rol de la oráculo de Chainlink en la verificación de activos subyacentes. Además, el Howey Test es una herramienta obsoleta en un entorno donde los smart contracts pueden auto-ejecutar dividendos. La regulación no evoluciona con la tecnología. Es patético.
Jose Serna
diciembre 18, 2025 AT 14:43Ya me cansé de leer esto. ¿De verdad alguien se cree que un token de utilidad puede valer algo? Si no da dividendos ni propiedad, es un meme con código. Y los de seguridad? Pues sí, son más legales... pero también más caros, más lentos y más aburridos. ¿Y qué? Al final, el mercado lo decide. Si la gente quiere comprar esperanzas, que las compre. Yo me quedo con ETH y punto.
Esteban Moreno
diciembre 18, 2025 AT 18:32La diferencia entre ambos tokens no es solo técnica o legal... es filosófica. Uno representa el acceso, el otro la posesión. Y en el fondo, ¿no es eso lo que buscamos como humanos? ¿Acceso a algo mejor? ¿O posesión de algo que nos defina? Tal vez no importa si es un token o una casa. Lo que importa es si te hace sentir más libre. O más encadenado.
Viridiana Valdes
diciembre 18, 2025 AT 23:23Me parece fundamental destacar que la regulación no es un obstáculo, sino un puente hacia la confianza. Muchos usuarios temen a la burocracia, pero sin ella, los fraudes proliferan. Los tokens de seguridad, aunque más complejos, ofrecen transparencia, auditorías, y protección real. No es solo legalidad: es ética. Y en un mercado tan volátil, la ética es el único ancla que no se hunde.
Ana Vegana
diciembre 19, 2025 AT 02:48Lo que más me impresiona es cómo la tecnología puede democratizar el acceso a activos reales... pero también cómo las barreras de entrada (como ser inversor acreditado) lo limitan. ¿Es justo que solo quienes tienen más dinero puedan invertir en activos reales tokenizados? La tecnología promete inclusión, pero la regulación aún la excluye. Tal vez el verdadero desafío no es distinguir entre tokens... sino redefinir qué significa 'inversor acreditado' en el siglo XXI.
Salud Moreno
diciembre 20, 2025 AT 02:12¿Y si te digo que todo esto es una farsa? Que los tokens de seguridad son solo para ricos, y los de utilidad, para tontos... y que el verdadero poder está en quién controla las plataformas? Nadie habla de eso. Nadie pregunta quién es el dueño de TokenSoft, o de InvestaX. ¿Crees que son independientes? ¿O son filiales de bancos tradicionales? Yo no confío. Nunca he confiado. Y si te digo que XRP fue reclassificado... ¿y si lo que compraste hoy, mañana deja de ser legal? ¿Y si tu cuenta se congela? Yo no pongo un euro aquí. Ni un satoshi.
Jhon Kenneth kenneth
diciembre 20, 2025 AT 20:37Amigos, no se preocupen tanto! La blockchain no es buena ni mala... es una herramienta. Si usas un token de utilidad para acceder a una app que te gusta, ¡felicidades! Si usas uno de seguridad para construir riqueza, ¡genial! Lo importante es que estés aprendiendo, evolucionando, y no dejándote llevar por el miedo o el hype. ¡El futuro es brillante, y tú estás en él! 🌟🚀
alfredo gv
diciembre 21, 2025 AT 15:04El 98% de los tokens de utilidad son fraudes... pero al menos son divertidos. 😏 Mientras que los de seguridad son como ir al banco... pero con más papeles y menos cajeros automáticos. ¿Quién quiere eso? Yo prefiero el caos... con más emojis. 💸🔥
Fran Salvador
diciembre 23, 2025 AT 06:56¿Que los tokens de seguridad son más estables? Jaja. Claro, como si el mercado financiero tradicional fuera un refugio seguro. ¿Recuerdas 2008? ¿O 2020? ¿O el colapso de SVB? Todo eso fue con 'activos reales'. El hecho de que un token esté regulado no lo hace menos riesgoso... solo más lento y más caro. La verdadera seguridad está en la descentralización, no en los abogados.
Alvaro Jimenez
diciembre 23, 2025 AT 19:50Me encanta este artículo, pero quiero añadir algo: si estás empezando, no te metas en tokens de seguridad hasta que no entiendas bien qué activo respalda el token. No basta con que diga 'bienes raíces'... ¿qué propiedades? ¿dónde? ¿cuál es el flujo de caja real? Yo reviso los informes trimestrales de cada proyecto como si fuera mi cuenta bancaria. Si no hay transparencia, no es inversión, es lotería. Y si no tienes el patrimonio para ser acreditado... no pasa nada. Hay montones de proyectos de utilidad decentes. Solo busca los que tienen uso real, no solo hype.