Prohibición de pagos con criptomonedas en Turquía: regulaciones de 2021 explicadas

Prohibición de pagos con criptomonedas en Turquía: regulaciones de 2021 explicadas

feb, 14 2026

En abril de 2021, Turquía tomó una decisión inesperada: prohibió completamente el uso de criptomonedas como forma de pago. No fue un bloqueo total. No se prohibió comprar, vender o guardar Bitcoin, Ethereum o cualquier otra moneda digital. Solo se cerró una puerta: la de usarlas para comprar café, ropa, servicios o cualquier cosa en el día a día. Esa restricción sigue vigente en 2026, y sus efectos se sienten en millones de billeteras digitales por todo el país.

¿Por qué prohibieron los pagos con cripto?

El Banco Central de la República de Turquía (CBRT) no actuó por capricho. En su comunicado oficial del 16 de abril de 2021, listó cinco riesgos concretos que justificaban la medida:

  • Las criptomonedas no tienen autoridad reguladora central.
  • Sus precios fluctúan con locura: un Bitcoin puede subir un 30% en un día y caer otro 25% al siguiente.
  • Su naturaleza anónima facilita lavado de dinero, fraude y actividades ilegales.
  • Las billeteras digitales pueden ser robadas sin que haya forma de recuperar los fondos.
  • Las transacciones son irreversibles: si envías cripto a la dirección equivocada, se pierden para siempre.

La regulación fue clara: "Los activos criptográficos no se usarán para pagos, directa o indirectamente". Y no solo se dirigió a los usuarios. Prohibió a las instituciones de pago y emisoras de dinero electrónico -como las apps de transferencias o plataformas de tarjetas- procesar cualquier transacción que involucrara criptomonedas. Eso significó que, aunque podías tener USDT en tu billetera, no podías pagar el almuerzo con él en ningún restaurante, tienda o servicio que aceptara pagos digitales.

¿Y qué pasa con el comercio y la tenencia?

Aquí está el giro clave: la prohibición no es total. Turquía nunca dijo que las criptomonedas fueran ilegales. Solo prohibió usarlas como dinero. Eso abrió una brecha enorme. Mientras que en China se cerró todo en 2021, Turquía hizo lo opuesto: permitió el comercio, la compra, la venta y el almacenamiento de activos digitales, siempre que se hiciera a través de plataformas autorizadas.

Esto llevó a un fenómeno único. El mercado de criptomonedas en Turquía creció a pesar de la prohibición. Según encuestas de 2023, 19,3% de la población turca usaba activamente criptomonedas. Eso equivale a casi uno de cada cinco adultos. Muchos las usaban para protegerse de la inflación galopante (que superó el 80% en 2022), para enviar remesas a familiares en el extranjero, o simplemente para especular. Pero nadie podía pagar con ellas en la vida real.

El resultado fue una especie de paradoja. Como lo resumió un usuario en Reddit: "Puedo operar libremente, pero no puedo usar mis USDT para pagar la cena. Ese es el paradigma turco de las criptomonedas".

El cambio en 2024: licencias obligatorias y controles más duros

La prohibición de pagos fue solo el comienzo. En julio de 2024, Turquía aprobó una nueva ley que cambió completamente el juego: todos los proveedores de servicios de activos criptográficos (CASP) debían obtener una licencia del Consejo de Valores de Turquía (CMB).

Esto afectó a exchanges, billeteras, custodios y plataformas DeFi. Ya no bastaba con tener un sitio web y aceptar usuarios. Ahora, cada empresa debía:

  • Contar con un capital mínimo de 150 millones de liras turcas (unos 4,1 millones de dólares) si era un exchange.
  • Requerir 500 millones de liras (unos 13,7 millones de dólares) si era un custodio de activos.
  • Implementar sistemas de verificación de identidad (KYC) para todas las transacciones.
  • Registrar cada operación, incluso las canceladas.
  • Contar con equipos dedicados de gestión de riesgos y monitoreo de precios.

El CMB también impuso límites a los tokens estables: no se permitían transferencias de más de 100.000 liras sin autorización previa. Y en marzo de 2025, bloqueó 46 plataformas, incluyendo populares como PancakeSwap, por no cumplir con los requisitos de registro local.

Traders en una sala de intercambio turca miran gráficos de criptomonedas mientras billetes de lira y documentos legales flotan en el aire.

Las nuevas reglas de lavado de dinero (AML) de febrero de 2025

El 25 de febrero de 2025 entró en vigor otra norma clave: cualquier transacción superior a 15.000 liras turcas (unos 425 dólares) requiere verificación de identidad. Esto no es nuevo en otros países, pero en Turquía, donde el uso de cripto es tan masivo, tuvo un impacto inmediato.

Si envías 20.000 liras en ETH a alguien, tu exchange te pedirá tu documento de identidad, tu dirección y tu historial de operaciones. Si no lo haces, la transacción se bloquea. Lo mismo pasa si recibes cripto de una billetera no registrada. Esas transacciones se marcan como "riesgosas" y pueden ser suspendidas sin aviso.

Las plataformas de intercambio reportaron un aumento del 30-40% en su personal de cumplimiento. Muchas tuvieron que contratar equipos enteros solo para revisar documentos y detectar operaciones sospechosas.

¿Y qué pasa con las empresas?

La prohibición de pagos ha tenido un efecto directo en el comercio. Según una encuesta del Instituto de Estadísticas de Turquía (TÜİK) en 2024, solo el 2% de las empresas turcas aceptan criptomonedas como forma de pago. En comparación, en Georgia -un país vecino con regulaciones más abiertas- ese número llega al 14%.

Las pequeñas tiendas, restaurantes y servicios locales no tienen incentivo para integrar sistemas de pago cripto. No pueden hacerlo legalmente. Y aunque algunos usuarios intentan usar cripto para pagar a través de intermediarios (como comprar un gift card con BTC y luego usarla en una tienda), es complicado, lento y no confiable.

El resultado es un mercado dividido: por un lado, una comunidad de traders activa y numerosa; por otro, un ecosistema empresarial que sigue dependiendo del lira turco y del sistema bancario tradicional.

Una abogada presenta una demanda en un tribunal turco mientras un ledger blockchain proyecta una árbol de libertad financiera.

La batalla legal: ¿se levantará la prohibición?

Pero no todo es estático. En mayo de 2025, se presentará un caso judicial histórico. Sima Baktaş, fundadora de la firma legal GlobalB, está demandando al gobierno turco por la prohibición de pagos con cripto. Su argumento es directo:

  • La prohibición limita la innovación financiera.
  • Las tecnologías blockchain pueden hacer los pagos más eficientes, no menos seguros.
  • Turquía pierde oportunidades para atraer empresas blockchain que quieren operar en Europa y Asia.

Baktaş apoya su caso con datos: el número de usuarios de cripto en Turquía creció 11 veces en 2021 y aún aumentó un 12% entre 2021 y 2023. Si la gente quiere usar cripto para pagar, ¿por qué impedírselo?

Si el tribunal da la razón a Baktaş, podría abrir la puerta a una nueva regulación: una que permita pagos con cripto, pero bajo controles estrictos de KYC, límites de transacción y reportes obligatorios. Es decir: no un regreso al caos, sino un paso hacia un sistema más maduro.

El futuro: ¿más control o más libertad?

En 2026, Turquía sigue siendo un caso único. No es como China, que bloqueó todo. Ni como El Salvador, que adoptó Bitcoin como moneda legal. Es un equilibrio inestable: permite el comercio, prohíbe los pagos, y exige licencias cada vez más estrictas.

El mercado sigue siendo grande: se estima que el valor total de los activos criptográficos en Turquía supera los 170.000 millones de dólares. Pero su crecimiento está frenado por la falta de uso práctico. Las personas compran y venden, pero no pueden gastar.

La decisión del tribunal en mayo de 2025 podría ser el punto de inflexión. Si se levanta la prohibición, Turquía podría convertirse en un hub de cripto en la región. Si se mantiene, el mercado seguirá creciendo en la sombra, con usuarios que usan intercambios, pero nunca pagarán con cripto en la vida real.

Lo que está claro es que Turquía no está en contra de la tecnología. Está en contra de lo que no puede controlar. Y mientras no haya una forma de controlar los pagos con cripto sin sacrificar la seguridad, la prohibición seguirá vigente.

¿Puedo comprar Bitcoin en Turquía después de la prohibición de pagos?

Sí. La prohibición solo aplica a usar criptomonedas como forma de pago. Puedes comprar, vender, intercambiar y guardar Bitcoin, Ethereum y otras criptomonedas sin restricciones, siempre que lo hagas a través de plataformas registradas ante el Consejo de Valores de Turquía (CMB). Exchanges como Binance Turkey y KuCoin operan legalmente en el país.

¿Por qué no puedo pagar con USDT en una tienda?

Porque la ley prohíbe a las instituciones de pago y emisoras de dinero electrónico procesar transacciones con activos criptográficos. Si una tienda intenta aceptar USDT, su proveedor de pago (como Stripe o una app turca) se verá obligado a rechazarla. No es una cuestión técnica, es legal.

¿Qué pasa si envío cripto a alguien sin verificar mi identidad?

Si la transacción supera los 15.000 liras turcas (unos 425 dólares), tu billetera o exchange la bloqueará. Si es menor, aún puede ser revisada. Si el receptor no está verificado, la operación puede ser marcada como riesgosa y suspenderse. Desde febrero de 2025, todos los intercambios deben cumplir con estas reglas de AML.

¿Las criptomonedas son legales en Turquía?

Sí, pero con condiciones. Comprar, vender y poseer criptomonedas es legal. Usarlas para pagar bienes o servicios no lo es. El gobierno no las considera moneda, pero sí como activos digitales sujetos a regulación financiera. No hay penalidades por poseerlas, pero sí por usarlas como medio de pago.

¿Se van a levantar las restricciones en el futuro?

Es posible, pero no inminente. Una demanda judicial presentada en mayo de 2025 podría forzar una revisión de la ley. Si gana, Turquía podría implementar un sistema de pagos con cripto bajo controles estrictos -similar al de la UE o Singapur. Pero hasta entonces, la prohibición sigue en vigor y no hay indicios de que el gobierno la relaje.